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7 ago. 2011

Llueve - Diego Martín Antón


Poema de Poetario (Próximo Libro)

Llueve

Caminanos bajo la lluvia e inundamos nuestras almas de recuerdos,
gotas frías del ayer, de este hoy.
Abrazos al silencio.

Y la lluvia cae, desvistiendo de a poco la ciudad
lavando desconciertos propios y ajenos.
Cae, y vuelve a despertar sensaciones en el interior
que perdemos cuando la vehemencia sublime del sol.
Quema nuestros cerebros.

Y todo pasa, todo vuelve a pasar…
Añoramos la calma cuando la perdemos.

Caen las gotas en nuestro cielo interior
mientras sobrevuelan en nuestro exterior
rocíos ficticios todo el tiempo.

La lluvia cae, se hace genuina expresión.
A nuestro alrededor, desiertos.  

5 ago. 2011

Piel - Diego Martín Antón



Piel

Un minuto a traspié del segundo y la realidad nos aclara.
Beso tus labios tibios y la noche azul nos apaña.

¿Qué mejor melodía que tu expresión cotidiana?
Escucho tu voz y mis letras eclosionan en mágicas palabras.
He notado la luz que despierta en tus ojos cada mañana
el calor de tu piel sobre mi piel cuando me abrazas.

¿Qué mejor alegoría que tu alma?
Sobrevuela como un pájaro pequeño
y se elevan los deseos sin escalas.

A tu lado el reloj es efímero e indefenso
porque con ilusiones y sueños fortaleces mi ama.

En tus alas sobrevuelan los instantes más sinceros
me dejo llevar como un niño en tus momentos.
Mientras la noche azul nos apaña.

26 jul. 2011

Pleamar



Pleamar

En las sensaciones simples, mi calma.
Fluyes a cada instante con tu mirada.
Y estas simples palabras naufragan.

Estás latente en el cristal de mi alma,
llegas sigilosa y te vas al despertar.
En tus besos asfixió plegarias.

Pero ya no concibo conceptuar realidades opacadas,
te anexas perfectamente, como la brisa al mar.
Ahogas este cuerpo y callas.

He visto en las sombras que desgarran
la profundidad de tantas marejadas vividas.
Y temo en la ausencias que me hablan.

He visto reflejos de tu ilusión por las mañanas,
confieso que llenan mi ser y desbordan el contorno.
                                               De mi vanidad reaccionaria.

Pero dejaré que las rompientes decidan sobre lo que es,
se que han naufragado tantas veces en ti...
Mis ganas.

Bucear en tu corazón.
Anclarme de amor.
Me encallas.

 

25 jul. 2011

El Loco y el Mar


El loco y el mar

Escribo este simple bosquejo de ilusiones somnolientas
que conllevarán a otros puertos ciegos la luz de mi expresar.
La desigualdad de amar o esperar condena tantos momentos inciertos.
Es mejor ser utópicamente despierto que un cuerdo correcto sin un sigilo de paz.

Y las mareas suben, llenan mi voluntad de esperanzas disfrazadas de nostalgias,
se alejan estrepitosas, dejándome en la piel contrastes sedientos de nuevas ansías por llegar.
Llegan, bordeando la aridez de tantos silencios intensos, luego me acobijo a su frío adverso.
Desnudo mi alma cubierta de lana, de polvo, y de tanta mediocridad.

Observo decidido la rompiente, el cansancio me abruma de impaciencias efervescentes.
Querer llegar al fondo de todo esto es y será mi decisión final.

Y me enamoro de los halos intermitentes de este mar inusual,
brillan claros como aquellos ojos que aun extraño.
Estas costas nuevas traen su presencia, mi paz.

Sé que en la profundidad de cada despertar puedo y suelo naufragar,
que el mar es efecto latente de resurgimientos en mi interior inquieto.
Es concepción de sueños y me arropo en su maternidad.

Y a su vientre vivo dirijo mis miradas, mis palabras extenuadas, los impulsos de mi voluntad.
Y pensar que busque en los cielos complejos, en las copas de vino tras terrenales encuentros.
Pensar que busque en los fuegos más incandescentes de la irrealidad.
Pero hoy te encontrado, mi paz.

No ha sido mi orgullo la razón de este triunfo personal,
ya nunca volveré a presumir el desgano de la humildad.
Las mareas me abrazan, me dejo llevar a su centro agitado.
Las algas, esponjas, caracoles y sirenas me brindan su amistad.

Y nado desde el vientre más perfecto.
Allí radica mi paz.

Y la ansiedad me susurraba gentilmente al oído: ¡Anímate a saltar!

Mis pies se sumergieron a los recuerdos más intensos.
Allí pude sentir mi corazón gritar.

Salgo repentino desde agua y la desilusión me vuelve a atrapar…
Contemplo sereno la prontitud de este logro interno.
Sé que mis manos y mis labios comenzaran a temblar.

Pero el hielo de tanta cordura casi me ha dejado ciego con su frialdad…
Hoy puedo observar que este optimismo esquizofrénico me lo ha devuelto el mar.
Al fin me reencuentro con mis sueños, las utopías son alimentan mi realidad.

Abstinencias


Abstinencias

Deje colmar las abstinencias de antiguos fracasos esta vez…
El cansancio se hizo sensación en el interior de tus sueños,
el sigilo del silencio fue realidad y en tu cuerpo colapsó un momento.

El amor no convive de a tres, me es indescifrable no tener tus besos..

Gotas de sudor transitan los senderos inexplorados de tu ser
la pasión en tus labios es y será por siempre un ejercicio pleno,
tu corazón pulsa la honradez de esta ingobernable sensación.
La efervescente angustia se disolvió, en esta copa de tiempo.

Voy derecho al roce de tu piel, tus caricias apaciguan mis descreeos.
El deseo me atrae como imán a los relieves preponderante de tu ser
mientras jugamos a ilusionarnos nuevamente y en cada intento.

Y de la esperanza a la felicidad hay largos abismos inciertos,
los anhelos en esta ocasión se desvisten a merced de nuestra habitación.
Se mimetizan las sombras irresolutas con los colores y sabores de nuestros cuerpos.

De nada nos sirvió el orgullo y el caos al perdernos por efímeras omisiones y lamentos,
de nada sirvió, olvidar que la confianza descansa en la atracción de nuestros reencuentros .

Y podemos vivir del amor, del desamor, de las despedidas absurdas que nos quitan el sueño,
podemos seguir latiendo en este cambalache que le da impulso a esta historia de incomprensión.
Pero jamás podríamos ser felices e irrepetibles sin el reparo cómplice de nuestros alientos.

Hemos visto tantos eclipses sin soles ni lunas, sin resplandor abrazamos reflejos de cielos ajenos.
La distancia de otros abrazos congelaron el deseo de nuestra indescifrable atracción
la locura de abstenernos solo nos mostro el desamparo de fríos besos.

Es que tan solo tu cuerpo es el motor que motiva la pasión que contengo
es el enfado improvisado de tu carne mi clamor, mis deseos.

Sin tus manos recorro los recovecos inciertos de cualquier callejón
y la dignidad transcurre en el perdón de mis lamentables lamentos.

Solo me siento vivo en el geranio latente de tu flor, allí no cálculo emoción ni sentimientos.
En tus pétalos rosa carmín encuentro la esencia de tu alma y de mi propia razón.
Recóndito calor que vence las abstinencias de negación.
De mis silencios.

Terrenal


Terrenal

Busco cielos, nubes que me acerquen a tus abrazos perfectos,
la sencillez sobrevuela a meced de los vientos foráneos.
Te siento presente en mí, descifras los espasmos a tiempo.

Y me envuelven las cenizas en estas tardes frías,
maldita erupción de recuerdos absueltos.

La nostalgia se adueña de mi voz,
de mis sentimientos.

Soy un paria confuso en la muchedumbre
entre círculos viciosos peregrinan engaños ciegos.

La desconfianza muerde como un perro hambriento,
el temor me arrincona como una cascabel al acecho.
Y ataca a este corazón terrenal con sus golpes certeros.

Busco cielos, aromas dulces que me transporten a tus besos.
El blanco velo del ayer se vuelve oscuro porvenir, silencios.

Y en este hoy, peregrino como un zombie  por las avenidas del descreo,
soy un ente más entre tantos amores que nunca fueron.

La curiosidad me hace extrañarte a cada paso obligado,
necesito de tus alas para no volver a pisar este suelo.

Y busco al sol , miro sigiloso hacia atrás por las mañanas…
Las dudas me persiguen cuando te busco y no te encuentro.
Solo quiero escapar, no quiero volver a ser un simple terrenal.
Necesito de tus alas para llegar a tu cielo.

Una Llamada


Una Llamada

Descifrando paraísos inimaginables desde la incredulidad,

eternidad sustancial para estas palabras vivas que describen amaneces en tu cuerpo.



Volver a creer en la felicidad ya no esgrime una utopía irreal,

ya no es un impulso cotidiano para desenredar desconsuelos.



Creer en vos, en tu sonrisa que es la razón para sentir mi alma a tiempo.

Creer en vos…  en tu imaginación que gobierna la idiotez de mis miedos.



Sé que puedo resistir de pie, he quebrado la nuez de mis silencios.

Juventud y sal, le has dado color y horizontes a mis cielos.



Y no voy a recoger lágrimas en el fondo de otro mar,

el temor se hizo calor y sustento con tus besos.



Sé que he sido algo infantil al callar, la porfía convive en mis desvelos,

sé que he sido ingenuo al pensar que todo pasa y suele cicatrizar.

Pero nuestro amor sucumbió la inestabilidad de nuevos vientos.



Y de nada sirvió arremolinar el deseo de tanta paz,

tu belleza existencial siempre ha sido mi centro.
Y de nada sirvió arremolinar el deseo de tanta paz,

Este amor se esfumo ante simples argumentos.



Pero aprendimos que la impaciencia se untó en el pan de nuestros viejos anhelos,

que la mediocridad nos arrincono entre dulces y amargos recuerdos .



Pero desde que no estas…

La seducción es una metáfora absurda que duerme en el frezzer de mis silencios,

la pasión, es una sombra irresoluta que se posa sobre el ventanal de este invierno.



Y sé que estoy perdiendo el control…

El choque de la angustia me susurra en cada intento.

Me sumerjo en las aguas de las desconfianza,

pienso en vos  y salgo a flote de nuevo.



Tal vez en mis estados caseros aguarde el sentir de tu llamada…

Esta levedad cotidiana extiende sus alas y sobrevuela los desaires sinceros.

Admito que bajo estas metamorfosis aparcadas, confluyen dolientes sentimientos.



Tan solo intento llegar por un instante a tu alma, mariposa en vuelo…

Tu voz enciende las lucidez de mi calma, necesito escucharte de nuevo.

Amigos con Derechos



Amigos con Derechos

Admito…
Extraño tu calor, tu piel, tu sal, tu fuego.


Es el libro de tu alma la terapia

que desnuda mis sentimientos.



Hoy la lluvia se adueña de mis nostalgias,

la traición de estas palabras son despojos
que castigan mi calma con desprecio.




Admito…

Tu indiferencia es la sed de mis miedos.



Y tu corazón se hace roca, piedra en mi cuello,

desahogo en mi arte, en mi música, en mis poesías.

Retazos de recuerdos.



Pero admite…

Tus celos fueron causales,

malditos atosigamientos.



Ojala comprendas que en el amor no existen blancos o negros,

que se vive más allá de los errores y de sus momentos ciegos.
Sé que el vuelo corto de estas palabras, no hará a tu mundo perfecto.



Solo recuerda, también soy un ser humano con todos sus defectos,

no solo se perdona a quien alguna vez te ha perdonado.

Siempre has dicho que seré un simple amigo con derechos.



Y admito…

Esta situación supero lo inesperado,
no tengo esa ingenua niñez para hacerme el necio.


Y admite…

No tienes derecho a tantos desplantes,
a tantos reclamos todo el tiempo.



Somos atracción, confusión y silencios perfectos.

Como tú lo has dicho… ¡Solo amigos con derechos!



Pero si te extraño… vienen a mí, esos púrpuras momentos.

El sabor a miel de tus labios, húmedos e inquietos.



Confieso, también me he enamorando…

Serte infiel, fue mi prueba de fuego.



Y hoy comprendo que no hay solsticios en los engaños,

no hay comodines que premien a este juego.

Sé que he fallado, la soledad ya es un hecho.



Tanta incertidumbre será tranquilidad mañana

ya no volveremos a la comodidad de los silencios,

la naturaleza de nuestra mediocridad sustentada

solo nos ha dejado los corazones deshechos.



Y ya no sonaran más campanas al despertar por las mañanas,

el aire se llevaba en su inmensidad todo tipo de argumentos.


Fuimos depredadores e invasores de nuestras propias almas,

el aire y su inmensidad alejará la semilla de nuestros sueños.



Admito… serte infiel ha sido mi prueba de fuego.

24 jul. 2011

Sucumbir


Sucumbir

En mis noches…
suspensos inquietos deshojan mi alma
y hablo a merced de la sinceridad
que delata mi sentir expuesto.

He visto esfumarse mil lunas tibias al alba,
ciudades rendidas a la misma nada.
He visto simples omisiones al devenir momentos.

Y mi voz, auxilio enredado de esta confusión innata
aromas que traen pasión a mi mente calma
Creo que ya no podré seguir con mi juego.

Deshecho el placebo de otras almas noctámbulas
no volveré a ser maniquí de mis para otros besos,
la tranquilidad de este impulso muere cada mañana.
Porque junto a tí despierto.

No traicionaré al trajin senzato con mis ansías
esgrimo en auxilios sensaciones que desgarran
nuevos deslices cuando la luna esta al acecho.

El dulce sabor a cerezas de otros labios me embriagan,
pero en tus labios, en tu mar de sensaciones claras.
Despierto.

Sabor a Sal


Sabor a Sal

¿Cuando volverás el tiempo atrás niña?
Recuerdas la ternura de tu niñez…
sauzales y juegos al mediodía.

Has jugado al porvenir creando mil heridas
la fiebre solo produce fiebre
en las manos esquivas.

Y llevas tu cuerpo como una cruz
a cambio de falsedades y medicinas,
la locura ya no es un espejo de tus sustentos.
La fiebre solo te da mentiras.

Y en la piel llevas la sal solitaria de tus marcas,
Hay chance en tu corazón,
sin paz no habrá luz ni vida.

Le hablo al destello de tu alma clara,
sabemos que la amistad suele ser una relación compulsiva.

Y solo pido levedad para estas palabras,
se que de un suspiro las harás trisas…

Y a esos lindos recuerdos, buenos proyectos
les daré la compasión debida.

La ilusión de amarte ya se esfumo,
ya he pagado mi karma.
Hoy me evuelven nuevas caricias.

Y la traición es a uno mismo, día a día…

Tu porvenir es un espejismo decorado de hombres serviles
que se llevan a cada instante algo de tu vida.

Retazos de camas parlantes,
deslealtad divina.

Solo hay engaños en los pretextos cotidianos…
La traición esta en uno, día a día.

Y la bruma de la ilusión te engaña
blanca esperanza, traicionas tu vida.

Ya no hay camisa de fuerza que proscriban mis palabras,
volar en tu cielo me ha llenado de nuevas perspectivas.

Estoy aquí sentado en la inseguridad de mi terraza tibia,
las estrellas de hoy solo encienden y apagan.
Viejas melancolías.

Regreso


Regreso

Te vi.
La nieve aconsejaba la incertidumbre de mi alma

tomaba en soledad ese café frío con gusto a nada,
copa de soda, cigarrillo de ocasión.
Desnudaban ese símil estado de calma…


Te vi.
Creí que el desencuentro era un libido abrigo que envolvía mi vida extraña.
Lluvia de mi ayer, cántaros absueltos vuelven a mí ser
y se debaten amor, hielo y sensación.
Mientras este destino me desangra.

Te vi.
Estabas allí con el sol de tu lado, brillabas sonriente una vez más
sosteniendo las llaves de mi corazón cerrado.
Estertor profundo en mí fracasos… Sentí.

Y los minutos denostaron los segundos de mis ansías como un vistazo,
la ignorancia de sentir nuevos sentimientos encontrados
me hicieron huir.

Y huí.
A la paz omisa de mis silencios resguardados
la lucidez me hace tocar tierra sin creer
que mi corazón se ha vuelto un bloque cuadrado.

Y huí.
Conecte mis auriculares y me sentí un viajero,
pero la música ya no es equidad para tal momento.
Regreso mi mente a vos, admito lo que siento…

Y como un río de emociones rebalsaron sentimientos
recordé sábanas tibias, el mar, tus cálidos besos.
Sé que no puedo dejarte ir.

Te vi.
Y la ansiedad solo trajo infiltrados anhelos a este reencuentro,
concavidades en mi alma incineran papeles muertos.
Escribo y luego pienso para existir.

Y me miraste sorprendida… Tus ojos letargos de mis esperanzas, de mis alegrías.
Y me sentí desnudo, páramos de paz cuando dejaste volar tu sonrisa.
Y me miraste sorprendida… símbolos de amor madrugas mi vida.

 
Y ya no hay valores que nieguen mi felicidad al ver la raíz de mi armonía.

Te vi.
Y solo deje que mi corazón decida.
Lapsos de libertad y amor, confianza divina.

Desdén


Desdén

A bordo de mi equivocación la resurrección de tantos miedos,
la voluntad de mi desolación constante incidió en el tiempo.

Infinita espera por vos, infinito desprecio.
Me hago carne de esta sensación,
Soledad te siento…

Ya no hay coherencia al pensar en la felicidad de tus besos.
El amor nunca ha sido blasón para los cobardes,
siestas, mentiras causales.
Gestaron mis desconciertos.

Y juro que me niego a la falsedad de otros cuerpos
las plumas me han cegado, soy realista.
Lo siento.

Comprendo tu ironía: Fiesta, piel y excesos…
Tanta vulgaridad mundana me ha hecho un simple necio.

Pero si supieras que la angustia me come por dentro todo el tiempo,
que al pensar en tu ausencia caen como cascadas tus argumentos.
Lo sé, convalido tu silencio.

Pero no puedo ser cobarde y esperar que vivas en esta falsedad en todo momento.
Ya no hay vuelta atrás, ni cielos ni sol.
Ni un simple pretexto.

Solo se que tenia la ansiedad de decirte la verdad todo el tiempo,
he causado esta tempestad y me hago carne de esto.

La pasión y otras caricias incisivas solo me trasladan a infiernos,
soledad me abrazo a tus desgracias sin pretextos.

Confesión


Confesión

En mí ser, sentimientos encontrados,
dos caras para una misma realidad.
Ilusión o desengaño.

He atinado en vos un mundo de utopías vivas
rutas llenas de caricias y risas.
Pero confieso… he volcado.

Y estoy aquí, indulgencia.
A conciencia,  a tu lado.

No creo en las misericordias
mentirte es mi ocaso.

Hay dudas repentinas,
fabulas de lo cotidiano.

Pero en vos laten mis sueños...
en ella, simples momentos brindados.

Indulgencia, divina confusión de antemano.
Sigo obtuso, perdido y enredado.

Y busqué el sexo sin amor, engaños.
La locura, un freno para tus celos,
para el frenesí constante de atarnos.

Pero ya sé... es un dolor en vano.

En otra piel, erotismo necios.
Placer ingrato.

Y mi lealtad es desconfianza eterna
valor de un genio incinerado
en sus propias fracasos.

Desolación, remordimiento en la puerta.
Mirar, mirarte… sin encontrar respuesta.
Comprendo, la verdad es un mal presagio.


Pero tengo el valor,  te sirva o no…
Afronto tu frialdad sideral y obsoleta.
Solo deseo despertar aliviado.


La verdad es un trago amargo
beba quien lo beba...
De a sorbos desespera.
Lo sé, ya lo he probado.

Y las utopías que decoran tu alma ciega

me hacen caminar por confusas veredas.

Ya no pertenezco a tus instantes gobernables,
debo elegir mi paz o este amor que aun me pesa.

Valor, mentiras e impotentes reglas marcamos.
Si fuera tan cobarde y sensato.
Nunca podría escribírte estas letras.

Nada


Mareas de mis desconciertos
he naufragado entre tantas sonrisas por nada.
No creo infamar al expresar que en la tempestad despierto.

Pero en la tristeza se arraigan mil instantes
y con este dolor florece un aplomo incierto.

Hoy recordé al sol y vi, naranjos, clavelinas, prado, claros momentos.
Hoy desperté, abrí mis ojos y solo observe desde mi ventana un océano muerto.

Será que la tristeza me ha tocado la espalda, que almagras pasadas me apañan,
¿No es alegórico decir que nadie apreció mis sentimientos?

Y el desconcierto me arrincona, esta depresión susurra y es un mal consejero,
solo hay noches de bruma , frías hambrunas y famélicos intentos.

¡Acaso el amor no resurge con las lunas!
Estoy perdiendo mi fe… lo siento.
Solo tengo en el corazón penurias.

Y escucho al viento como una canción de adiós arremolinando mis estados,
la ansiedad me hace escribir así.
Recuerdo cuando era feliz… y hoy me abrazo con esta locura.

Y ya no hay nada.

La necesidad yace sobre la espuma de un mar difunto
que ahogará estas amarguras.
                                Seré silencio.


Y ya no hay nada. No estas aquí...
No hay lágrimas desde la cordura.
                                Seré silencio.

Nunca cordura.

Adiós


Adiós




Ya no coexistes en mi cordura, lo único que tengo es mi presente,

ya no habitas en los pretextos de mis palabras.

Nuevos relieves vienen a mi mente.



Será la desilusión constante, el temor confuso...

Extrañarte me hace aún más, un ser indiferente.



Es que solo el frío y la soledad me abrazan cuando vuelves.

Sé que la tentación es un hábito recurrente.

Nuevos ríos fluyen desde tus ojos y es un ahogo permanente.



Es una abrumadora sensación de inquietud…

¿Lo entiendes?



Desde tus miedos a mi confusión fluye la ebriedad de amor

y me siento tan esquivo, tan inerte.



Nuevos abismos de la razón envuelven momentos hirientes.

Y esta tarde se acaba… autocríticas reaparecen.



Y solo laten dialogos sórdidos a los ecos de tu razón.

Solo quiero volver a soñar ¿Comprendes?



Arrojaré al fondo del aljibe este intenso dolor,

la fiebre de tus labios ya no te defienden.


Ya no quiero extrañar por simple omisiones,

no buscaré más engaños transparentes.



Y volver a ti… trampas activas para mi mente.

Volver a mí… es esperar que mi puerta cierres.


Infinita sensación aturde al decirte adiós…


Arrojaré al fondo del aljibe tu canción,

este temor, aquel jazmín que ya se seco derrepente.


Es esta marchita sensación ¿La prefieres?
Son abismos que encierran desamor…
Solo hieres mi presente.

Axolotl


Axolotl


Padre de las nostalgias, hijo del desatino,
Soy mutación, seré y he sido…

En mi pensamiento consumo el sentir de esta alma
es mi soledad profunda busco naufragios y sigo.
Mi casa, océanos de reencuentros lejanos,
solaz inmune y abstracto al equilibrio.

De mis viajes solo destierro la falsedad constante
el milagro existencial de las algas que entorpecen
mi selvático destino.

Y nado… en busca del color jade de tus ojos
para conquistar los matices de mis delirios.

Pero ya no encuentro en las mareas tu mirada
suelo sumergirme y mutar mi alma.
Soy como el axolotl, un raro anfibio.

Salgo de mis llantos y toco tierra, es mi instinto.
Y observo los ojos de una muñeca olvidada
que se asimila por demás a vos.

Pero nuevamente es un ornamento
que decora la felicidad de mis desequilibrios.

Vuelvo a casa, me sumerjo en mis silencios
y desde esta autoestima sideral te escribo.

Allá afuera es invierno y florecen las escarchas
me empapo en mis nostalgias.
Voy mutando, en mis propios equilibrios.

Pecados


Pecados


Encrucijadas a esta locura infinita
que se tiñe con la inocencia clara,
melancolía sugestiva y repentina…
Soy devoción ante tus ansías.

Y me envuelvo en tus caricias tibias,
esperanza, seducción de miel y sal,
Paranoia absoluta en mi cama.

Mientras el mundo gira a nuestro alrededor…
lámpara tenue pende de un techo oscuro,
plateado respaldo, colores difusos.
Cenizas sobre esta seda en llamas.

Y en la unión de nuestros cuerpos vivos
forja la fuerza inagotable de nuestras almas,
has dejado a este corazón a un trote distinto.
Piel desnudando caprichos, sujetas miradas.

Esta pasión arrincona nuestros instintos
ternura vendrá al despertar, vestigios…
Desenfrenos que aguardan palabras.

Y la furia se torna impulso intuitivo
se hace carne al probar delirios,
anestesia sin venenos mordimos.
Al entrelazar nuestras almas.

Guardo en la cómoda viejos anhelos vividos
otras respuestas tendrán que esperar su destino,
porque la amargura no tiene sabor a nada.

Tan tenaz y excéntrico he sido…
En tu ternura fresca, en tu sal y en tu sexo
he aprendido a matar el veneno adquirido.
Pasión carnal enciendes mi alma.

Actitud Positiva


Actitud Positiva (A+) 


a: Ale


Aprender de ti,

de esa fortaleza que envuelve incertidumbres ajenas.

Aprender de ti,

certezas inigualables que a la vida premian.



Sabes que cuando el cielo se nubla, las estrellas regresan,

sonríes y el mundo es un carrusel que gira a merced del sol.

Luz que aclara, tu actitud y presencia.



Todo suele dañar a medida que el temor nos supera

y las fuerzas habitan en tu calma, en tu alma.

Trasciende mis letras tu esencia.



Y busco en tu corazón, análogos constantes de tus fuerzas,

sonríes y el cielo comienza a despejar

las nubes desafiantes que acechan.



Y todo es un desafío inigualable, la vida te espera.

Hay mil abrazos que aguardan tus abrazos,

lugares lejanos, cercanas presencias.



Actitud ingobernable, positiva ilusión conllevas.

Ya no habrá nubes acechantes en el aire.

Sonríe, la vida te espera.

Lunas de Montivideo


Lunas de Montevideo

Desde esta locura indescifrable al mutismo previo,
la armonía intuitiva me abraza a la inquietud de tus labios,
juego a volverme desquiciado mientras en paz te observo.
Y ante tantos rayes abstractos, pasión, utopías, orgasmos plenos.
Busco un Edén, lujuria, calor humano…y en tu piel me enredo.

Y sin ser serpientes nos entrelazamos
a la verdad, al engaño, a los deseos.
Almas ajenas convergiendo en un solo cuerpo.

Y la traición errante se hace dulzura indescifrable,
consuelo existencial para nuestros pecados nuevos.

Sé que probamos la manzana de la venganza sin añorarlo
que lejos de ser testigos hemos jugado a un mismo juego,
solaz de celos que nace y muere a cada instante previo.

Errantes ilusiones nos hemos proclamado
al engañar a quienes nos han engañado primero…

Y la simbiosis residual de nuestros secretos fluye incesante,
bajo lunas cómplices de amistad, de amor y de silencios perfectos.
Y nos volvemos luz con cada caricia impaciente,
paz en cada sensación que une momentos.
Y nos hacemos  roces al tacto indulgente
fuego inminente al padecimiento ajeno.

Nunca más celos y temores previos,
hemos vivido tentaciones ingobernables
cuando se desnudan las noches de Montevideo.

Y es por ti, por mí… los silencios eternos.
hemos sabido jugar este juego perverso.
Un juego de a dos, en el cual triunfo el deseo.

Razón Indomable


Razón Indomable

Y esperar a ese amor verdadero… Cansancio cotidiano,
reflejos de tantos anhelos que han naufragado en el tiempo.

Despierto extenuado y pienso en aquellos momentos.

Las calles se forjan entre incertidumbres nuevas,

la busco ciego al caminar pero en cada esquina un tropiezo.

Y mi fe se mimetiza en una razón indomable,
se hace lujuria en otras pieles impermeables.
Carne, seducción. nuevos remordimientos.
Camino y espero distante… ¿Llegará ese momento?

Y la justicia de este corazón me desnuda ante sus ojos lejanos de ansías…
¿Creer en el amor... en el placer, en los temores o en la cordura de nuevo?

Realmente busco en mi corazón mil momentos.
Solo sé que ya no habrá tiranía que asfixie la democracia intuitiva de estas palabras,
me hago libre en cada pensamiento sincero, carne en mis acciones.
Verbo y piel en nuevos abrazos ajenos.
Y ya no podré esperar ese amor verdadero…
Entre algodones van estos sentimientos expuestos.

Salgo a caminar... Razón indomable encuentro.